danaemlynarz

Colabora con la Campaña

donacion

Visítanos

facebook

Comentarios recientes

RSS

Momento de balances 2011

Enviado por Danae Mlynarz Puig el miércoles, 28 diciembre, 2011 a las 19:32
Danae Mlynarz Puig

Estudiantes-movilizados14.jpg

Este año sin duda será recordado como el año en que la ciudadanía salió a la calle, se manifestó y movilizó por distintos motivos. El más relevante desde el punto de vista de la duración y cobertura fue el movimiento social por la educación que superó al segmento estudiantil y caló en toda la sociedad chilena, pero también hubo otras manifestaciones significativas como por ejemplo; por un desarrollo energético más sustentable contra Hidroaysen y por la igualdad entre las distintas opciones sexuales.

En lo personal, este despertar ciudadano trajo mucha esperanza y podría evaluarlo en el vaso medio lleno, acompañado por un malestar ciudadano contra los abusos del sistema neoliberal y un cuestionamiento a éste que no se había visualizado antes en nuestro país. Hoy a nadie le parece normal el alto costo de la educación superior, el endeudamiento que conlleva asumirla para una familia de clase media y para que decir a una del mundo popular. El funcionamiento de las Administradoras de Fondos de Pensiones que tienen utilidades mientras nuestros fondos disminuyen al amparo de los vaivenes del mercado financiero y las desigualdades de los seguros de salud. Siempre parece que alguien se quiere pasar de listo con nosotros y ya no es sólo en la banca privada o en las casas comerciales, donde el caso La Polar fue emblemático, sino que también en los servicios públicos que deberían tener mayor regulación estatal y buscar una mayor igualdad entre los ciudadanos. Hoy vemos esas desigualdades, nos molestan y creemos que deben cambiarse y sin duda ese es un aspecto del todo valorable de lo avanzado en el plano social durante este año 2011.

Sin embargo, al observar aquellos aspectos negativos y preocupantes vemos un sistema político que no parece saber cómo enfrentar esta ciudadanía más activa y consciente. Una clase política desacreditada, farandulizada y alejada de la vida cotidiana de las personas. Acompañada de un sistema institucional estrecho y sin mayor salida nos entregan un oscuro panorama. Un gobierno que ya no puede tener menor aprobación ciudadana con un presidente que pocos quieren y que menos le creen. Para que decir de la oposición que lleva casi dos años en estado de shock sin hacer los mea culpas necesarios y entregar alternativas de futuro.

No solamente la clase política hoy presenta una baja aprobación y confianza ciudadana, sino que también el mundo privado, la iglesia debido a los casos de abuso a niños y niñas y las Fuerzas Armadas. Hoy los chilenos y chilenas no le creemos a nadie, tampoco confiamos en el vecino y no somos capaces de hacer comunidad y eso es preocupante. Tan preocupante es este escenario que podríamos pensar que se nos viene un proceso de frustración y desamparo ciudadano.

Sin embargo, estos aspectos delinean una gran incertidumbre sobre los causes para salir de la situación en la cual nos encontramos. Sin duda entramos en un proceso largo donde se irán estableciendo nuevos ordenamientos, liderazgos, alianzas y posiciones para construir un nuevo modelo de desarrollo. Será este el fin de un ciclo o el comienzo de algo nuevo como andan diciendo los y las brujas en este fin de año…

 

¿Inscripción automática, pero sin clases de educación cívica, quién entiende esto?

Enviado por Danae Mlynarz Puig el miércoles, 21 diciembre, 2011 a las 7:25
Danae Mlynarz Puig

escolar.JPG

Esta semana es clave para lograr que el parlamento chileno apruebe la inscripción automática, lo que permitirá que alrededor de cuatro millones de nuevos electores participen en las próximas elecciones municipales, siempre y cuando sean seducidos por los candidatos y candidatas a alcaldes y concejales, puesto que el voto será voluntario.

Mucho se ha hablado en el último tiempo sobre las consecuencias de la voluntariedad del voto, teorías y posiciones hay para todos los gustos, yo tengo la mía pero hoy no hablare de ello.

Mi tema hoy es algo más básico, los parlamentarios ya aprobaron el voto voluntario y esta semana sacaran la ley orgánica que posibilita la inscripción automática pero dentro de éste proyecto ya votaron en contra de las clases de educación cívica.

No puedo entender, ¿por qué alguien puede estar en contra de las clases de educación cívica?

Hoy en día, en los establecimientos educacionales no existe una asignatura dedicada a inculcar en los jóvenes la responsabilidad que implica ser sujeto de derechos. Qué son los derechos humanos, cómo se es un ciudadano en una sociedad democrática. Profundizar sobre democracia, sexualidad, opinión, debate, discriminación etc, es una verdadera brújula para un adolescente que comienza el camino de la vida; sin esa brújula desde la etapa pre escolar el joven se desorienta y es entonces cuando las diferencias las solucionan a golpes o se burlan de un compañero cuyo color de piel es diferente a la suya. Nos quejamos del bullying pero estamos en contra de las clases de educación cívica. El maltrato escolar es un tema complejo y debe abordarse desde la diversidad de variables que influyen en él y no solamente desde una mirada punitiva y economicista en las sanciones.

Es necesario incluir la prevención de la violencia como un ramo o asignatura especial, además de ser un eje transversal en la formación intraescolar y con impacto familiar. Con ello, estaremos realmente haciéndonos cargo de la violencia escolar, que de no enfrentarla puede convertirse en un patrón que logra llegar a considerarse normal por parte de los niños y niñas y de los jóvenes, y solo como consecuencia de no tener la debida formación en cuanto a lo que implica tener derechos y respetar los derechos de los pares. Así como también tener claridad de sus deberes y responsabilidades como miembros de una comunidad.

Tenemos mucho que avanzar en educación para la democracia de nuestros jóvenes y en ese sentido una asignatura en derechos humanos desde una concepción amplia sería un tremendo aporte.

La sociedad no puede dejar que tener ese espacio desde la educación formal donde se enseñe qué es vivir en comunidad, por qué es necesaria la democracia y lo que ello debe significar para cada uno de nosotros, cómo debemos convivir cuando lo hacemos en comunidad y cuáles son los derechos humanos que debemos respetar, promover y garantizar de todos los seres humanos. Sin embargo, los parlamentarios votaron en contra de esta medida. Por favor que alguien me de alguna buena razón para ello.

*Publicado en momwo.com

Un sistema político que hace agua!

Enviado por Danae Mlynarz Puig el viernes, 09 diciembre, 2011 a las 16:08
Danae Mlynarz Puig

movimiento-estudiantil-chile-el-relevo-L-Nk14FW.jpeg

Los resultados de la Federacion de Estudiantes de la Universidad de Chile durante esta semana han generado múltiples opiniones y teorías. A mi juicio dejan en evidencia, una vez más, la urgencia de modificar nuestro sistema político, que en buen chileno está haciendo agua hace rato.

La FECH luego de su refundación en el año 1995 ha estado encabezada consecutivamente por dirigente provenientes de las Juventudes Comunistas o de los “Estudiantes de Izquierda” denominación más amplia que incluía muchas veces a los primeros. Un elemento aglutinador de aquellos grupos desde siempre ha sido la defensa de la educación pública, la crítica al modelo económico y social y el funcionamiento del sistema político.

El Partido Comunista durante 20 años de gobiernos de la Concertación estuvo fuera del sistema de representación parlamentario, máxima expresión, de nuestra democracia “representativa”. Por lo tanto, sustentó su existencia como partido en su capacidad de coerción o coacción al sistema político, presionando con la movilización –de acuerdo los conceptos del politólogo Giovanni Sartori- principalmente en el mundo social desde la dirigencia universitaria y el movimiento de derechos humanos.

En las elecciones parlamentarias del año 2009 el Partido Comunista por primera vez cambió de estrategia y logró un pacto electoral con la Concertación que permitió su ingreso al Parlamento con tres representantes. Fue sin que se hubiese producido ningún cambio en el sistema político e institucional que tanto criticaron, solo se cambió la estrategia electoral y de alianzas.

Ese triunfo desde el punto de vista de representación en el sistema político es lo que hoy le está trayendo costos al PC, costos que la Concertación lleva pagando desde el año 1997 cuando  comenzó su baja electoral y decayó su capacidad de mostrar representantes, voceros o figuras el mundo juvenil.

Pero el tema aquí no es la estrategia electoral o de alianza que haya tenido el PC. Lo fundamental es la crítica evidente al sistema político y a todos los que forman parte de él que implican los resultados de la FECH. Hoy el grupo que con su triunfo canaliza el descontento es el que habla desde la crítica al sistema de partidos, al sistema político, a la institucionalidad que tiene nuestro país.

Una institucionalidad que no fue capaz de escuchar el clamor del movimiento social por la educación que vivimos este año 2011 y frente a esta situación mis pronósticos no son favorables. Si no somos capaces como país de hacer los cambios al sistema político que Chile requiere, la legitimidad de “patear el tablero” y correr las reglas del juego con estrategias fuera de él aumentará con las nefastas consecuencias que nuestra historia nos ha mostrado. En tal escenario quienes triunfan son los poderosos, conservadores y autoritarios.

Por ello es que resulta urgente avanzar en los cambios que nuestra democracia requiere: Contar con una carta magna legítima en su origen, democrática en su formulación y participativa en su constitución. 

Es momento de propiciar una asamblea constituyente que generé una nueva Constitución para Chile, que incluya la iniciativa popular de ley; la posibilidad de convocatoria ciudadana a plebiscitos nacionales; la creación del Defensor del Pueblo u Ombudsman; un sistema electoral proporcional; la inclusión de cuotas de género o de una democracia paritaria.

Además del desarrollo de primarias públicas, abiertas y vinculantes financiadas por el Estado; el límite en la reelección de representantes; la postergada inscripción automática en los registros electorales; el voto de chilenos en el extranjero; la elección directa de consejeros regionales e intendentes.

Es también menester modificar los elevados quórum constitucionales en el proceso legislativo; mejorar y transparentar el financiamiento de los partidos políticos y las campañas electorales, y cambiar el sistema de reemplazo de nuestros parlamentarios.

Otro Chile es posible con una nueva institucionalidad para modificar el actual modelo de desarrollo que resulta tan injusto y desigual para tantos.

* Publicado en Cooperativa