danaemlynarz

Colabora con la Campaña

donacion

Visítanos

facebook

Comentarios recientes

RSS

Presupuesto 2011: Malas noticias para el balance de Poder

Enviado por Danae Mlynarz Puig el lunes, 25 octubre, 2010 a las 9:37
Danae Mlynarz Puig

Nuestro país carece de una institucionalidad con los necesarios checks and balance para impedir el abuso de poder y la arbitrariedad del Estado frente a sus ciudadanos. Sin embargo, en los últimos años han nacido dos instituciones que entregan ciertas herramientas para ello. La primera en entrar en funcionamiento fue el Consejo para la Transparencia y la aplicación de la ley 20.285 de Acceso a la información Pública y la segunda, es el Instituto de Derechos Humanos.

ManosUnidasporlosDerechosHumanos.jpg

Hoy nos encontramos con la triste noticia que ambas instituciones figuran en el presupuesto de la nación para el año 2011 con inferiores recursos que los solicitados para su funcionamiento. Esta noticia nos debe preocupar puesto que:

-          Son instituciones recién formadas y necesitan recursos para establecerse, desarrollar sus funciones y lograr la legitimidad de su actuar en la ciudadanía.

-          Son instituciones que permiten avanzar en la falta de balance de poder dentro de nuestro Estado.

-          Son instituciones que permiten defender y promover importantes derechos de las personas, por un lado, nada menos que los derechos humanos en su amplia gama y por el otro, el derecho a la información pública.

-          Son instituciones que permiten que los ciudadanos desarrollemos “accountability o control ciudadano frente al funcionamiento del Estado.

 Un Estado que no fortalece sus nuevas instituciones las que sin duda favorecen el fortaleciendo de nuestra democracia, es un Estado que le tiene miedo a la ciudadanía, al balance de poder y a la fiscalización ciudadana. Por tanto, no deja de ser grave la señal que nos entrega el presupuesto 2011. 

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DE LA POR ESTIGMATIZACIÓN DEL ROL DE LAS MUJERES EN ONU

Enviado por Danae Mlynarz Puig el martes, 19 octubre, 2010 a las 15:39
Danae Mlynarz Puig

Señor Presidente

República de Chile

Presente

 

A cinco años de la fecha límite para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, los países se reunieron en la Cumbre de las Naciones Unidas para dar cuenta de los avances y desafíos pendientes, donde cada gobernante realizó una síntesis con los principales hitos en relación a los ocho objetivos que buscan un mundo más equitativo y de mayor justicia social para todas y todos.

Si bien el Objetivo 3 propone metas específicas para alcanzar la igualdad entre los sexos y el empoderamiento de las mujeres, es indispensable considerar a las mujeres y niñas en todos los objetivos para el real cumplimiento de éstos.

Al leer el discurso realizado por usted en la Asamblea de Naciones Unidas, nos preguntamos si realmente comprendió cuál es el significado que tienen los ODM y qué implicancia simbólica puede tener el pararse en tal escenario describiendo causas y consecuencias de la pobreza que tienen como base la discriminación y soluciones que transgreden los derechos humanos que pretenden alcanzar los mismos objetivos.

En el ODM 3 usted no hace referencia especial a los avances que ha tenido nuestro país en materia de género, por otra parte está ausente una propuesta que permita alcanzar la meta sobre participación política de las mujeres y su representación en la vida pública. Entendemos que a la derecha le complica la palabra empoderamiento, suena demasiado revolucionaria para que quede en manos de una mujer, le complica la palabra derechos, ya que puede transformarse en un arma libertaria de reclamo y voz. Desde ahí su omisión, donde parece comprenderse que no hay acción alguna para su cumplimiento.

Sin embargo, nos sorprende más aún sus palabras al referirse al ODM 1 sobre la erradicación de la pobreza extrema y el hambre, donde usted identifica como una de las tres principales causas de la pobreza la “debilidad de la familia y señala la creación de una “Agenda para el Fortalecimiento de la Familia”, estigmatizando además, a las familias pobres/débiles como generadoras de los “males de la modernidad” como son: la delincuencia, la droga, el alcohol y el embarazo adolescente. Sin terminar ahí, es capaz de nombrar con orgullo la gran solución que permitirá contar con familias fuertes y sanas; “…flexibilizando nuestra legislación laboral mediante la incorporación de formas modernas de contratación como el teletrabajo o trabajo desde el hogar, que van a permitir a más mujeres trabajar sin necesidad de descuidar sus roles de madres o esposas…”

Señor Presidente, permítanos indicarle que los Objetivos de Desarrollo del Milenio tienen por base alcanzar un mundo más justo y equitativo, tanto para las mujeres como para los hombres y que su discurso se sostiene en la reproducción y mantención de las discriminaciones que los ODM pretenden derribar. Nuestro país no es ajeno a las desigualdades entre mujeres y hombres, y que éstas se producen en la familia, en la comunidad y en el Estado, las desigualdades se transforman en discriminación que son una violación a los derechos humanos.

También le queremos decir que para lograr la erradicación de la pobreza y del hambre se requiere de un mayor acceso al trabajo decente y terminar con las grandes barreras que lo dificultan, como es la división del trabajo según el sexo al interior de la familia, donde se asigna a las mujeres las principales tareas domésticas y de cuidado familiar. Pero esto no es precisamente lo que usted propone, más bien señala mantener los impedimentos y las discriminaciones. Le queremos contar que más de la mitad de las mujeres del mundo trabajan en empleos vulnerables, sin remuneración o por cuenta propia, sin seguros ni derechos. ¿Es en esta clase de empleos que usted quiere que trabajen las mujeres en Chile?

Además, agregar que es necesaria una mayor participación de las mujeres en la sociedad, que se inicia con la autonomía al interior del grupo familiar, para así poder llegar a insertarse en los procesos políticos y sociales. Condición que tampoco es la que usted propone, sino más bien mantener a las mujeres encerradas en el hogar, con funciones y roles únicos, sólo se es madre/esposa, y por ende, el pilar fundamental de la familia. Podemos entender en su discurso que aquellas mujeres pobres que trabajan remuneradamente o que no están en sus casas han descuidado sus “rol”, siendo las causantes de los grandes males de la modernidad. ¿Acaso somos las mujeres las responsables de la pobreza, la delincuencia, la drogadicción y el alcoholismo?

Sabe Presidente que esto nos recuerda la caza de brujas de la Edad Media, donde hubo una persecución masiva de mujeres, concepto que en la actualidad se conoce como “pánico moral”, donde pareciera ser que su gobierno ha definido los derechos de las mujeres como una amenaza para los valores e intereses de la sociedad que usted pretende construir.

Sus soluciones son discriminatorias y atentan contra los derechos humanos de las mujeres, significando un retroceso y una dificultad para que Chile alcance los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Para que usted sepa la igualdad y autonomía social, política y económica de las mujeres son esenciales para un país más equitativo, con justicia de género y que pueda superar la real pobreza.

DANAE MLYNARZ (Miembro de la Comisión Política y del Comité Central del Partido Socialista)

CAROLA RIVERO (militante socialista y ex candidata alcaldesa de Independencia)

CECILIA TORO (Secretaria General Juventud Socialista)

PAULA MENDOZA (Presidenta Comunal Ñuñoa Partido Socialista)

CECILIA LOPEZ (Presidenta Comunal Independencia Partido Socialista)

PATRICIA CARVAJAL (Vicepresidenta de la Mujer Comunal Independencia Partido Socialista).

FLOR HERNANDEZ, (Secretaria política Comunal Ñuñoa Partido Socialista)

MARIA ISABEL ARTHUR (Tesorera Comunal Ñuñoa Partido Socialista)

VERÓNICA MONTELLANO (ingeniera comercial, militante socialista)

JESSICA GONZÁLEZ (militante socialista)

ANA MARIA MOLINA (militante socialista)

arton3067.jpg

 

 

 

Ponencia en Congreso de Estudiantes de Ciencia Política

Enviado por Danae Mlynarz Puig el sábado, 16 octubre, 2010 a las 19:42
Danae Mlynarz Puig

66943_455307368585_552613585_5329945_645481_n.jpg

Primero quiero agradecer la repentina invitación a todas y todos mis futuros colegas cientistas políticos.

En segundo lugar quiero señalar que todos los contenidos que serán aquí vertidos son solo de responsabilidad personal y no representan necesariamente la línea de toda la directiva del Partido Socialista. Quienes conocen el Partido Socialista saben que en su interior conviven diversas visiones.

En este panel denominado “Partidos Políticos: La política en primera persona”, creo que es prioritario partir señalando la urgente Revolución Democrática que deben vivir los Partidos Políticos si quieren seguir sobreviviendo. Mientras más conozco la política y a los partidos por dentro, más me convenzo que el problema de los partidos políticos en Chile hoy es la falta de democracia interna.

El tema hoy a mi juicio, no tiene que ver solo con cambio generacional, sino más bien con cambio en las prácticas políticas. Da lo mismo la edad de las y los dirigentes si las prácticas con las que hacen política siguen reproduciendo “formas de hacer las cosas” que terminan por separar a la militancia de sus dirigentes y a la ciudadanía de los partidos políticos.

Hoy mi Partido se encuentra en una difícil situación al igual que el resto de los Partidos de la Concertación.

Existe un nuevo escenario y es necesario aprehender a moverse en él. Haber dejado, perdón perdido el gobierno después de 20 años no es algo fácil. Es necesario aprender a ser oposición, que no tiene relación con oponerse a todo lo planteado por el gobierno, sino que, con construir un proyecto alternativo y encantar con él a la ciudadanía buscando recuperar una mayoría perdida. 

Aquí no se trata de pontificar, sino de cómo aprovechamos la desgracia de haber perdido el gobierno en una oportunidad para dialogar y buscar nuevas formas de hacer las cosas que nos permitan crecer en democratización y lograr cumplir con los objetivos que como dice Sartori tienen los partidos políticos, que permite distinguirlos de otras organizaciones de la vida social, los define como cualquier grupo político que se presenta a elecciones y que puede colocar mediante ellas a sus candidatos en cargos públicos. En esta definición acota el qué y el cómo de estos grupos políticos. El qué, está dado por el fin de llegar al poder ocupando los cargos de dirección del sistema político. El medio utilizado para conseguir este objetivo son las elecciones. Sartori desarrolla tres premisas claves que posibilitan entender correctamente la naturaleza esencial de los partidos políticos:

Primero que los partidos políticos no son facciones,

Segundo que los partidos políticos son parte de un todo,

Y tercero, que los partidos políticos son conductos de expresión.

De esta forma, Sartori destaca la diferencia profunda entre los partidos contemporáneos y otros grupos que han buscado conseguir el poder. En primer lugar afirma que una facción siempre es negativa e innecesaria y por ello evaluada como un mal, al contrario de los partidos que se dice son necesarios. Las facciones sólo son la expresión de conflictos personales, de un comportamiento que valora al yo y desprecia lo público. Por esto el combate entre ellas es solo una lucha por obtener prebendas, sin considerar el bien común, el interés general, o los fines del conjunto social, esta es la diferencia profunda entre los objetivos de una facción y de un partido político.

El político de partido y su comportamiento debe ser diferente de su motivación personal, el fin último debe ser el bien común. Ello porque los partidos son instrumentos legalmente constituidos para lograr beneficios colectivos y no privados, debiendo vincular al conjunto del pueblo al sistema político, situación que no hacen las facciones.

Por otra parte, Robert Dalh señala que los partidos son instrumentos mediadores entre la sociedad y el Estado que realizan una función expresiva. La función expresiva tiene relación con que los partidos son algo más que una voz de la sociedad porque comunican exigencias respaldadas por una presión política, sin duda que los partidos políticos además de expresar, también canalizan. Los partidos pretenden organizar la caótica voluntad pública, agregan y seleccionan intereses y preferencias. Para cumplir con estos objetivos sin duda que los partidos deben contener una ideología, un principio, un programa pero también resulta clave la forma en la cual se organizan.

Hoy no somos un partido de gobierno. No contamos con el aparato estatal. No tenemos Presidenta, ni Ministros, ni Subsecretarios, ni Jefes de Servicios, ni Seremis. No definimos las políticas públicas en general. Aunque algunos y algunas aún no se hayan dado cuenta.

Pero si tenemos representantes, que se encuentran en el Senado, en la Cámara de Diputados, en los Gobiernos Regionales, a nuestros Alcaldes y Alcaldesas y los y las concejales.

Su rol no es solo representar a quienes los han elegido, intentando plasmar nuestros idearios en su accionar político. Sino que también el realizar un trabajo de conducción de la base partidaria en cada uno de los territorios donde se encuentran, en conjunto con nuestros representantes internos: la mesa del partido, el comité central, la comisión política, los regionales y comunales.

Si queremos construir oposición tenemos que actuar coordinadamente y también responsable y respetuosamente con nuestra militancia.

Realizar ampliados donde se discuta, se converse, se dialogue la política que se pretende implementar en los diversos espacios. Donde la voz de la militancia tenga algún “peso”, algún sentido, alguna opinión, donde valga la pena militar porque es un espacio de construcción democrático de un proyecto de futuro.

Necesitamos construir espacios de reflexión, de compartir un diálogo. De señalar qué es lo que queremos para el futuro de Chile.

Yo creo que otro mundo es posible, donde avancemos en democratización y en participación real de los ciudadanos.  Donde tengamos un Estado de protección social, con educación pública de calidad y una serie de derechos garantizados. Donde los ciudadanos hagan valer con fuerza sus derechos pero también tengan claro sus deberes. Creo que la política puede y debe ser sana, más transparente y en pos de los intereses colectivos, más que del poder económico.

Hoy para asumir este desafío de construcción de una opción distinta y de un proyecto de futuro que reencante, insisto necesitamos una Revolución Interna para llevar a cabo las transformaciones que el contexto nacional actual impone. Una revolución de izquierda socialista. Una revolución democrática en su seno, que reponga el valor de la militancia, que recupere el vigor de nuestra institucionalidad, que permita construir una institución poderosa; no un partido de caudillos o jefes tribales, sino un partido fuerte, convocante, con una significativa inserción ciudadana, con legitimidad social, consecuencia y fidelidad con las causas populares de mayor justifica social.

Un PS que reivindique su capacidad crítica y convoque a la militancia a decidir, que devuelva el poder a los miles de militantes socialistas que sienten que el partido no les escucha o no tiene espacios para el debate y la reflexión de ideas.  Un partido en el que las corrientes de opinión sean eso y no aparatos de control partidario, responsables del secuestro de la democracia interna, donde los militantes se sienten en la mesa de las decisiones internas.

Un PS que vuelque su energía en la sociedad para transformar a Chile en un país justo, solidario, fraterno y más democrático. Por eso decimos que el PS debe recuperar su carácter de partido revolucionario para retomar la causa popular de los trabajadores y trabajadoras de Chile. ¿Dónde estaba la voz del Partido Socialista frente a la negligencia empresarial y el abuso en las condiciones laborales inhumanas en el caso de los mineros? Es cierto los medios no nos pescan, pero existe la obligación de buscar nuevas formas de poner nuestras propuestas, nuestra voz, nuestra presión política, si es que éstas existen y hay convicción.

Como socialistas del siglo 21 nos parece fundamental revisitar nuestra identidad ideológica y renovar nuestra propuesta para Chile. Nos impulsa el reconocernos como parte de un partido portador de crítica social, amante de las grandes transformaciones y reformas igualitarias, apegados al ideal de justicia y libertad, apasionados por la democracia, a partir de una acción decidida por los más desfavorecidos por el capitalismo, que lucha por la paridad de género y la sostenibilidad de nuestro medioambiente. Y sobretodo, por un partido que incluya el principio de la solidaridad y la fraternidad.

Sólo con esa visión clara nuestro partido estará en condiciones de convocar a nuevos actores sociales para reconquistar el apoyo mayoritario de los chilenos y las chilenas, para volver a abrir las grandes alamedas e impulsar la reinserción del Partido en el movimiento social.  

Sólo desde esa fortaleza y coherencia interna podremos concebir la necesaria política de alianza electoral para hacer carne nuestro ideario político, pero primero estamos llamados a reconstruirlo internamente y en forma participativa donde la voz de todas y todos los socialistas sea importante. Y para ello tenemos un Congreso Partidario en ciernes que debemos aprovechar que sea un espacio para la necesaria autocrítica, para cambiar nuestras formas de actuar y para pensar en el futuro.

Algunos creen que la única forma de ser oposición es a través de la mantención de la antigua Concertación, a mi juicio, debemos asumir que la Concertación fue muy importante para Chile, recuperamos la Democracia con ella pero en este momento histórico necesitamos enterrarla dignamente y abrirnos a nuevos referentes, más amplios, con ideales claros y convocantes.

Evaluación Ficha de Protección Social, exposición Comisión de Expertos MIDEPLAN*

Enviado por Danae Mlynarz Puig el sábado, 09 octubre, 2010 a las 10:43
Danae Mlynarz Puig

vaso-de-leche1.jpg

La presentación de Danae Mlynarz se basó en un taller realizado con diversos actores del mundo municipal, social y académico, que han tenido relación con la Ficha de Protección Social por la Corporación ProyectAmerica.

La primera conclusión de este trabajo tiene que ver con una valoración positiva del cambio desde la ficha CAS 2 a la de Protección Social y la integración del concepto de vulnerabilidad. En relación a este proceso, también señaló que si bien se valora el traspaso de recursos económicos desde el nivel central (MIDEPLAN) para dicho proceso, los tiempos fueron muy acotados y las capacitaciones parecieron insuficientes para asimilar estos cambios.

En su presentación, Danae Mlynarz agregó que actualmente los municipios han avanzado en ordenar su orgánica interna a propósito de este cambio de instrumento, lo que les ha permitido reducir los plazos desde el momento de la solicitud de aplicación a la visita a los hogares, de 90 a 15 días aproximadamente.

Por otra parte, expuso que la extensión en el uso de la FPS para definir beneficiarios de múltiples políticas públicas ha generado una pérdida de su enfoque inicial y general y que la capacidad generadora de ingresos influye fuertemente en el puntaje total dejando fuera otras variables que podrían otorgarle una visión multidimensional a la vulnerabilidad como discapacidades, abuso de alcohol y drogas, enfermedades catastróficas, endeudamiento familiar, entre otros. Por lo anterior, la Ficha es catalogada como un instrumento “economicista”.

En sus propuestas, se menciona complementar la FPS con otros instrumentos para entregarle mayor validación interna y para aportar a la focalización de políticas sociales específicas, evitando discriminaciones y mal uso del instrumento por parte de las instituciones. Propone además aumentar la fiscalización, revisar el módulo de salud y su ponderación en el cálculo del puntaje relevando la necesidad de incorporar antecedentes respecto de enfermedades catastróficas, crónicas, discapacidades, de salud mental (depresiones, abuso de alcohol y drogas) de miembros del grupo familiar, con el correspondiente certificado que de cuenta de las enfermedades como respaldo.

Finalmente, se plantea aumentar los canales de cruce de información con otras bases de datos gubernamentales para validar la información que los encuestados autorreportan y aumentar los niveles de fiscalización en la aplicación del instrumento.

 

* Información extraída del acta de la Comisión de Expertos MIDEPLAN del 27 de julio 2010. Se acompaña presentación realizada. 

presentacion-proyectamerica.pdf