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Presidenta de la República pide acelerar la aprobación del proyecto del Defensor de las Personas

Enviado por Danae Mlynarz Puig el viernes, 22 mayo, 2009 a las 11:15
Danae Mlynarz Puig

 

  • La Presidenta Michelle Bachelet resaltó la necesidad de que los chilenos cuenten con un organismo autónomo que los proteja cuando sus derechos son vulnerados en los servicios públicos.
  • La presidenta de la Comisión Defensora Ciudadana, Danae Mlynarz, valoró las palabras de la Mandataria, recordando que en el examen que rindió Chile ante el Consejo de DD.HH. de la ONU, una las observaciones que se le hizo al país fue justamente la carencia de una institucionalidad que defienda a los ciudadanos cuando sus derechos son vulnerados.

En medio de la tradicional cuenta pública del 21 Mayo, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, se refirió al proyecto de la Defensoría de las Personas. Al hablar sobre la materia durante su alocución al país, pidió a los parlamentarios acelerar la aprobación de esta iniciativa, que recién en marzo pasado logró pasar a segunda instancia legislativa tras 18 años de estar durmiendo en el Congreso.

La Jefa de Estado expresó “la comunidad internacional también nos ha exhortado a contar pronto con una institucionalidad independiente que proteja y promueva los derechos humanos. Como gobierno insistiremos en la aprobación de la Defensoría de las Personas y del Instituto de Derechos Humanos –como quería nuestro querido Juan Bustos, que quisiera recordar aquí esta mañana- y propiciaremos, además, ampliar y perfeccionar las reparaciones a las víctimas y sus familiares. Otro texto importante por aprobar, estimados parlamentarios, es el protocolo de la Convención sobre Eliminación de todas formas de Discriminación contra la Mujer. Confío, entonces, que será este Congreso el que logrará ponernos al día en la arquitectura jurídica internacional de los derechos humanos”.

El proyecto, que actualmente se encuentra con carácter de suma urgencia en la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento del Senado, contempla la creación de una entidad autónoma, que tendrá como función promover, proteger y defender los derechos de las personas frente a actos u omisiones de los servicios públicos. Ello implica necesariamente una reforma constitucional, ya que así el Defensor de las Personas podrá tener un amplio poder de acción frente a todos los organismos del Estado y frente a particulares que presten servicios públicos.

Danae Mlynarz, quien encabeza la Comisión Asesora Presidencial para la Protección de los Derechos de las Personas (entidad transitoria creada por Decreto Presidencial en 2001 para suplir la inexistencia de un Ombudsman) valoró las palabras de la Presidenta Michelle Bachelet, recordando que en el examen que rindió Chile ante el Consejo de DD.HH. de la ONU, una las observaciones que se le hizo al país en la oportunidad es justamente la carencia de una institucionalidad que defienda a los ciudadanos cuando sus derechos son vulnerados.

Anualmente la Comisión Defensora Ciudadana recibe un promedio de 2 mil consultas, sugerencias y reclamos de ciudadanos que han tenido problemas de atención con algún servicio público. En todos los casos la entidad ha mediado para ayudar a estas personas, pero al no tener un rango constitucional, no cuenta con la autonomía y todas las atribuciones que tendría una defensoría de las personas.

Es por ello que Danae Mlynarz reforzó el llamado hecho por la Presidenta Michelle Bachelet para que se apruebe a la brevedad la Reforma Constitucional que crea la Defensoría de las Personas y en esa línea invitó a los ciudadanos a que en este año electoral, “exijan a sus parlamentarios y candidatos al Congreso a que demuestren si efectivamente quieren que exista un órgano que proteja a las personas que hoy día se sienten vulneradas cuando acuden a un servicio público”.

Un paso importante en institucionalidad en DD.HH.

Enviado por Danae Mlynarz Puig el martes, 12 mayo, 2009 a las 10:00
Danae Mlynarz Puig

Ya han pasado 19 años desde aquel histórico momento en que Patricio Aylwin fue investido como Presidente de la República, simbolizando así el fin de 17 años de dictadura. Sin embargo, pese al tiempo transcurrido, Chile ha avanzado pero aún no se ha puesto a la altura internacional en materia de instrumentos de defensa de DD.HH.  

Complejo y lento ha sido el camino para ir saldando dichas deudas, ya que a muchos integrantes de la clase política, que de alguna u otra manera tuvieron una participación en el antiguo régimen o simpatizaron con el, les ha costado o no han querido asumir el doloroso precio que tuvo que pagar el país para que ellos vieran cumplidos sus ideales y objetivos. Muchos han actuado con vendas en los ojos, negando incluso que hayan existido violaciones sistemáticas de los derechos humanos, lo que ha obstaculizado la concreción de leyes que no sólo persiguen hacer justicia, sino que también buscan evitar que en Chile las diferencias políticas vuelvan a  ser resueltas por la vía armada y la tortura.

             Afortunadamente, muchos de esos integrantes de la clase política han logrado sacarse la venda, lo que ha permitido ciertos avances en materia de DD.HH. Y sin duda, el más significativo de esos avances se dio hace algunos días con la aprobación del proyecto de ley que tipifica el delito de lesa humanidad y genocidio. Pero la oportunidad más grande que tiene la derecha para dejar atrás definitivamente cualquier tipo de atadura con el pasado régimen, es dando luz verde a la modificación constitucional que le permita a Chile adherir, de una vez por todas, al Tribunal Penal Internacional y la ratificación del Estatuto de Roma, lo que nos permitiría contar con una jurisdicción internacional que protege los derechos esenciales y sanciona crímenes atroces.

            Por ello, es de esperar que el debate del proyecto transite por una vía expedita, sin piedras en el camino y sin vendas que entorpezcan el avance hacia la institucionalidad en DD.HH. que nuestro país requiere. Si nuestro parlamento, actuando en conciencia y responsabilidad, sin divisiones del pasado aprueba estas importantes reformas permitirán heredar a las nuevas generaciones un país que contará con una poderosa defensa contra la tortura y la violencia política.

Violencia intrafamiliar

Enviado por Danae Mlynarz Puig el viernes, 01 mayo, 2009 a las 21:25
Danae Mlynarz Puig